Siempre tienes miedo que en un evento importante tengas la mala suerte de que te salgan esas molestas e incomodas espinillas, o peor aún que, toda la atención se centre en tu barro o grano que te acaba de salir la noche anterior, tienes que estar consciente de que no todos los granos son iguales, se distinguen tres tipos diferentes:
- Comedones o espinillas. Tanto de cabeza negra (barros) como de cabeza blanca (acné miliar) ocasionados por células muertas de la piel y exceso de grasa. A estas espinillas les encanta el verano porque el calor y la humedad hacen que el sudor y los protectores solares atrapen la grasa. Utiliza un protector solar que no tenga PABA y exfóliate seguido.
- Papulares. Es la clásica espinilla de color rosa causada por una bacteria que infecta un poro obstruido. Límpiate la cara con cremas limpiadoras que maten las bacterias y que contengan peróxido de benzoilo. El tratamiento mejora con los antibióticos tópicos que le recete su dermatólogo.
- Vulgaris. El acné que es el que salta más a la vista y es más complicado, salen porque son unas glándulas sebáceas excesivamente activas, el cambio o rotación anormal de células y una respuesta antiinflamatoria agitada. Trátalo con antibióticos orales que tu dermatólogo te puede recetar. No lo tapes a menos que sea absolutamente necesario, en cuyo caso utilice un corrector medicinal.
Algunos consejos son:
- Nunca combinar los remedios para los barros y espinillas.
- Nunca los revientes a menos que sea necesario, pueden quedar marcas.
- Si el grano exige que se reviente urgentemente, recuerda la regla: pus sangre pus. El grano vuelve a salir hasta que salga la segunda tanda de pus.
- Si tienes que ocultarlo, dale unos golpes con cualquier tipo de astringente o de alcohol, ya sea perfume, ginebra o un antiséptico. Aplica corrector que no sea tan seco y toque de polvos.